sábado, 21 de marzo de 2026

Mesa de experiencia orante. Modera: Eduardo Sanz ocd


 Durante esta tarde de sábado hemos tenido la suerte de disfrutar del testimonio de cuatro carmelitas, nos han hablado de su vida de oración. Ellos han sido: Sagrario Fernández ocdDanilo Ayala ocd, maría D'Souza cm y finalmente Cristiana Tamagnini cms.

En primer lugar hemos escuchado el testimonio  de Sagrario Fernandez, carmelita desclaza.


Sagrario tiene la experiencia de que Dios la ha amado primero. Tuvo una experiencia de silencio, de presencia de Dios, de paz a sus catorce años, entendió que su vida tenía que ser esa, con Dios. El proceso orante va ligado a la vida personal. ¿Por qué me eligió a mí el Señor? Desde los diecisiete años entró en el convento sin conocer el Carmelo, pero quería gastar su vida en la búsqueda del rostro de Dios. En el Carmelo conoció a los místicos, leyó sus obras, estudió la Biblia. Los primeros años fueron de sorpresas y descubrimientos. El Carmelo es lugar de conocimiento de sí misma, lugar de cruz, de despojo, de desasimiento, de trabajo constante por la fraternidad, de conocimiento de Dios. La liturgia, la mejor acompañante en la vida de oración, es la mejor en los momentos de desolación. 

A continuación le tocó el turno a Danilo Ayala, carmelita descalzo.


Constata que en su juventud ya creía que la oración era el medio para entrar en una relación de amistad con Dios, esta oración debe brotar del corazón, sin moldes establecidos. La oración espontánea era sencilla y viva que no daban espacio para el vacío. La oración íntimamente ligada a la vida, se alimenta de los acontecimientos. Se alimenta la oración de la manera de relacionarnos con nosotros mismos y con el prójimo. La segunda parte de mi vida vino la crisis. Danilo se reconocía así mismo pecador, se enfocaba sólo en sí mismo y no era capaz de darse cuenta de que Dios trascendía sus limitaciones. Dios le mostró su rostro de Padre, de manera existencial conoció este Padre que el buscaba y quería sólo su bien. Dios se acerca al hombre para engrandecerlo. Aprendió a fijar su mirada en Dios, no en sí mismo, entendió que su mirada debe ser misericordiosa. Finalmente, su oración hoy en día: Dios ha hecho concurrir todas las cosas para su bien, a pesar de los momentos de sequedad. Se siente llamado a vivir su oración desde la vida.

Pudimos también escuchar el testimonio de María D'Souza, carmelita misionera.


La oración permite fundamentar la vida con raíces fuertes. Orar es hallar un refugio seguro, una comunión silenciosa que sostiene. La oración es la fuente, de ella brotan muchos bienes. La oración significa conectarse con Dios que habita en nuestro interior. Para ello es necesario la serenidad. Creer en el amor y el apoyo incondicional de Dios. “Me sedujiste Señor y me dejé seducir” La oración es mi verdad, mi descanso, mi fuerza y mi misión. Un camino al comienzo fácil pero después entró en la purificación que Dios le presentó, Dios le mostró su fragilidad, su timidez, la inseguridad y el miedo, pero Dios la llevó a un servicio en el que Él tocaba sus heridas más profundas y experimentó que cuando era débil entonces era fuerte. Vivió un tiempo de oscuridad interior. Entendió que Dios la esperaba y la amaba así, como ella era, débil y limitada. Orar es caminar hacia mi interior, hacia mi verdad, relacionarme con Dios Padre y Amigo, dejarse amar tal cual una es. Orar es dejar poseerse por Dios. La misión brota de esa intimidad con Dios porque en la oración el corazón se llena de los rostros de los demás. Mi debilidad fue el lugar donde experimenté la ternura de Dios.

Por último escuchamos a Cristiana Tamagnini, carmelita misionera seglar.


Este testimonio ha sido entrañable, expresado con sinceridad y fuerte emoción. Cristiana tiene la experiencia de estar en Él, que no sabe definir bien, pero es algo así como acordarse de Él, dedicar tiempo a Él. Tiene conciencia de vivir una relación de amistad con Dios y que de ir creciendo. Se siente amada, y quiere responder a este amor. Hubo un momento que se agarró a Dios y le dijo con todas sus fuerzas que no la dejara nunca. Siente una presencia de Dios. Durante mucho tiempo sólo oraba con oraciones ya hechas. Pero desde su conversión se dio cuenta que Dios estaba siempre con ella. Ella deseó estar siempre en su presencia. Tiene deseos de estar siempre en Él. El camino de aprender a orar no ha sido lineal, porque la familia, los amigos, las dudas la iban alejando de Dios. Le parecía que no era posible conciliar la amistad con Jesús y su vida familiar y los amigos. Tenía muchas ganas de estar con Jesús, pero no encontraba nunca tiempo. Llegó un momento en que leyó los evangelios y conoció a un Jesús diferente. Comenzó a levantarse temprano para rezar el rosario, leer el evangelio y estar con Él y escribir algunos pensamientos. Comenzó a entregarse en la oración, dejar que Dios obrase.

Muchas gracias padre Eduardo Sanz por tu tarea de moderador de esta mesa.











 

Cátedra 2026: Raíces carmelitanas en "Lucha del alma con Dios" - Antonio Benéitez, ocd

XVI Cátedra Francisco Palau: La oración. Don y tarea. "Lucha del Alma con Dios"

CITeS-Universidad de la Mística, Ávila, 20-22 marzo 2026

RAÍCES CARMELITANAS EN «LUCHA DEL ALMA CON DIOS»

Antonio Benéitez, ocd

Comienza con un recuerdo al padre Luis Javier Fernández Frontela, fallecido el pasado 21 de enero inesperadamente, que estudió profusamente la obra del Padre Palau y agradeciendo todo lo que hizo por el conocimiento del beato.

Hay una conexión directa de Lucha con la vicisitud histórica de la Iglesia en España; así, se había prohibido hacer ordenaciones sagradas. Además, el papa Gregorio pide que se ore por la Iglesia en España en ese momento.

El escrito de Lucha del alma con Dios es un escrito que prolonga y anticipa.

Actualización del carisma del Carmelo Teresiano. Francisco Palau es el hombre de la parresía, de la audacia confiada al estilo de san Pablo, que escribe en la más pura tradición carmelitana, y lo hace en el espíritu de santa Teresa, aunque no la cite expresamente.

Anticipo de las nuevas perspectivas eclesiales. Bebe de la tradición del siglo XVII y anticipa lo que ha venido luego, el profundo sentido de Iglesia que tenemos ahora.

Planteamientos eclesiales de los fundadores del Carmelo Teresiano

A los 45 años, Santa Teresa tiene una experiencia del infierno, percibe su amargura de manera sensible (Vida, 32). Lo sensible es un correlato de la gracia interior; la gracia interior es salvar almas. Ese otoño comienza la labor fundacional y, hasta que muere, vive el deseo de Cristo que el Espíritu Santo ha sembrado en ella, de que todos los hombres conozcan a Cristo y se salven.

Sufre por los que llaman los «daños de Francia», que se resumen en la ruptura del Cuerpo de Cristo. Son los ataques de los calvinistas en el sur de Francia, con quema de iglesias y abandono de sacerdotes que se hacen hugonotes. Aunque a Santa Teresa no le habían explicado la comunión de los santos, intuía que el Cuerpo de Cristo, la Iglesia, estaba roto. Teresa se dice que hay que vivir los consejos evangélicos lo mejor que pueda. En Camino habla de los sacerdotes y dice que han de dar ejemplo los que han de enseñar.

Teresa tiene un llamamiento de Dios para orar por los pecadores, los herejes, los sacerdotes, los infieles, creando comunidades orantes. Ella imagina a esas monjas y dice que hay que ser tales que Dios escuche su oración; ser cristianos de modo que nuestro testimonio y oración atraigan a los demás.

Contribución de San Juan de la Cruz. Más vale dedicar la mitad del tiempo a la oración, porque o si no es como martillear en hierro frío. Si no hacemos oración, nuestra actividad pastoral es martillear en hierro frío. Si falta la oración, falta la eficacia apostólica. No se hace nada de actividad pastoral, si no se busca la honra y gloria de Dios.

Continuidad del Padre Palau con el carisma de Santa Teresa. Él tambien desea embarcar a todos, religiosos y laicos, en la oración.

Los «daños de España». Había una prohibición de ordenar sacerdotes. Palau reacciona con el espíritu de Santa Teresa: vamos a orar; a hacer oración y sacrificio. Que nuestra oración y sacrificio venzan la voluntad divina. Todo nos recuerda al episodio de la lucha de Jacob. Se trata de luchar para que Dios no permita los castigos que merecemos y nos mande las gracias que necesitamos. Oración y sacrificio tanto personal como comunitarios. Hace propuestas de oraciones, letanías. Sobre todo, de la Eucaristía; porque es la intercesión de Cristo ante el Padre en la Eucaristía. Su cuerpo en los altares y su cuerpo místico que es la Iglesia.

Esto va creciendo en el P. Palau, en las fundaciones, en la Escuela de la Virtud, en el ministerio del exorcistado y va creciendo en la Iglesia (Santa Teresita del Niño Jesús), también en el magisterio de la Iglesia (Cuerpo de Cristo y comunión de los santos).

Lo que propone el P. Palau es lo que, 20 años más tarde, proponen los jesuitas en el Apostolado de la Oración. Romano Guardini: la Iglesia está despertando en las almas (1922). Pero el primero que motivó esto desde la espiritualidad teresiana y desde una fe profunda en el valor de la oración y el sacrificio fue el Padre Palau.

 


Cátedra 2026: Entre la herida y la bendición: raíces bíblicas de la oración en la "Lucha" - Lola Jara

 XVI Cátedra Francisco Palau: La oración. Don y tarea. "Lucha del Alma con Dios"

CITeS-Universidad de la Mística, Ávila, 20-22 marzo 2026

ENTRE LA HERIDA Y LA BENDICIÓN: RAÍCES BÍBLICAS DE LA ORACIÓN EN LA LUCHA

Lola Jara, cm

En la tradición bíblica, el encuentro con Dios no es un espacio de fe estática, es un proceso dinámico, alguien que se adentra en un misterio que lo supera, interpela, pero finalmente lo transforma.

El P. Palau coge la imagen de Jacob en Peniel, herido pero bendecido, como imagen en su libro. Otras figuras son: Moisés, Saulo, la samaritana y Pedro; ellas muestran que el encuentro con Dios es experiencia concreta que hiere, pero que también sana y envía. La relación con Dios no se reduce a obediencia pasiva o contemplación serena. A través de todos estos personajes bíblicos, vemos cómo la fe madura por el conflicto. Incluso María, la más humilde de las siervas, pregunta «cómo puede ser esto». Su Lucha del alma con Dios es la actualización contemporánea de una tradición bíblica milenaria.

Por qué la herida es condición de bendición. Esta lucha nace de un choque de voluntades: la nuestra con la de Dios. Lucha con Él, no contra Él. La victoria consiste en que Dios se deje vencer por las importunaciones del alma.

Francisco Palau, estudioso de la Biblia. Lucha es fruto de un contacto prolongado y profundo de Palau con la Palabra de Dios. También en su época muchos escritores, músicos se inspiran en la Biblia para crear sus obras. Palau es un autodidacta bíblico: hace una lectura directa, usa la Vulgata… Busca en las Escrituras apoyo y doctrina, es criterio de discernimiento en su vida. Entre las traducciones de su tiempo, destacan las Biblias de Scío y Petisco-Torres Amat; aunque Palau parece traducir directamente de la Vulgata. En cuanto a los comentaristas, usa las obras de Migne, Cornelio a Lapide, Jacques Tirini. La Biblia es su criterio de discernimiento y fuente de misión.

Lucha es un texto bíblicamente tejido. Cuenta con 127 citas explícitas e innumerables resonancias implícitas. Un estudio de Román Llamas de 1988 muestra la densidad de citas bíblicas en la obra.

Jacob en Peniel es el armazón del libro, modelo de esa lucha del alma con Dios (Gn 32), de la perseverancia que exige la bendición. Esta es la clave palautiana de la vida espiritual: la perseverancia; el alma que lucha no se resigna a perder la presencia de Dios.

Jesús es el foco que ilumina este edificio: lo muestra en la tempestad y en Getsemaní. En la tempestad, muestra la necesidad de orar a Dios en la crisis; pedagogía de urgir a Dios en la crisis para salvar la navecilla de la Iglesia («Señor, salvadnos, que perecemos»). En Getsemaní, la noche no es fracaso sino participación en Cristo.

Los salmos son la herida hecha palabra. El alma grita, llora y protesta hasta alcanzar la confianza. La estructura del lamento es la respiración del alma de Palau.

El Padrenuestro en Lucha está actualizado a la situación que vive la Iglesia en España en ese momento. Presenta la oración como combate. «Venga tu Reino»: deseo de un orden civil que permita la misión. «El pan nuestro»: se identifica con la Palabra, los sacramentos y los predicadores; son instrumentos necesarios para que la bendición de Dios se concrete en la vida social de España.

Da gran protagonismo al Espíritu Santo y también a San José, copiando textos completos del Camino de perfección haciendo alusión a San José como maestro de oración.

Arquitectura de la lucha espiritual. El armazón es la lucha de Jacob que vence por su perseverancia. El foco es Jesús, el Buen Pastor, en la tempestad y en Getsemaní. El laboratorio son los salmos, espacio donde la herida grita, confía. La acción es el Padrenuestro.

Marco bíblico: la lucha como categoría espiritual. Cuatro movimientos en la lucha: el deseo, la dialéctica, la herida y la bendición. Toda lucha espiritual nace del deseo, de un anhelo, de hambre de Dios; impulsa al alma a salir de sí en busca de Dios. La dialéctica entre el ocultamiento y la revelación: Dios se muestra y se esconde; es la pedagogía divina. La tentación y la noche educan al alma para que aprenda a querer lo que Dios quiere. La herida de Jacob no es un castigo, sino la prueba de que el combate fue real; es el sello existencial de la gracia, que recuerda la vulnerabilidad humana y la dependencia divina. La herida no destruye, configura; es sacramento de presencia. La bendición es la culminación del combate espiritual, no solo un favor concedido, sino transformación ontológica. Es el paso de la autosuficiencia a la plenitud.

La actualidad palautiana bíblica: una clave eclesial. No es solo un texto del pasado, sino una obra viva que sigue acompañando procesos espirituales hoy. La herida: los sufrimientos históricos de la Iglesia. Lucha: camino concreto de la oración y la misión. Noche: espacio necesario de encuentro en un mundo fragmentado. Bendición: victoria sobre los obstáculos y recuperación espiritual.

Conclusión: la Lucha basada toda ella en la Palabra de Dios es un lugar de transformación. Solo lucha quien ama, solo combate quien ha sido tocado por una presencia que no quiere perder. La herida de Jacob, de los salmistas, de Jesús en Getsemaní…, la reconoce Palau en su alma y cada uno de nosotros también. La lucha no es el final sino el comienzo; la herida no es fracaso sino puerta abierta. La bendición no es premio sino transformación. Que nos impulse a buscar a Dios incluso cuando se oculta; de luchar con Él, no contra, hasta el amanecer. En esa lucha Dios no es el enemigo que se vence sino el amado que transforma y se rinde.



El poder transformante de la oración en Lucha del alma con Dios por Gracia Navarro cm

Se refiere a la capacidad que tiene la oración para influir en la vida de las personas, hace alusión a cómo la oración cambia la vida del orante, le acerca a Dios, le da fuerza espiritual para enfrentarse a las dificultades.

La oración medio para experimentar cambios internos, no es una evasión sino confrontación con Dios y con uno mismo. El alma se desnuda ante Dios y se une íntimamente a Él.

Con este libro el padre Palau inicia el apostolado de la oración y de la pluma, describe con tonos dramáticos la situación de la Iglesia. Tiene el deseo de compartir con otras personas su inquietud por la Iglesia. Quería organizar como una cruzada de oración por la Iglesia perseguida.

La oración es un don de Dios. El Espíritu Santo incita a la oración a los fieles. Váyase delante de Jesús sacramentado e invoque al Espíritu Santo, porque es él el que pide en nuestros corazones. Al orar se abren canales para que la gracia divina penetre en los fieles y en la Iglesia, desata el poder de Dios, abre caminos donde no los había. La oración un diálogo de amor y una fuente de poder para enfrentar las dificultades de la vida.

La oración palautiana es un ejercicio de fe, esperanza y amor que cambia la vida. El encuentro con Dios no deja al alma igual, toca nuestra fragilidad y nos transforma.

La oración, como práctica constante, permite establecer una relación con lo divino, el creyente reconoce su dependencia de Dios y abre la puerta para que Dios entre en su vida.





 


Cátedra 2026: Análisis filológico y literario de "Lucha del alma con Dios" - Ana Mª Díaz, cm

XVI Cátedra Francisco Palau: La oración. Don y tarea. "Lucha del Alma con Dios"

CITeS-Universidad de la Mística, Ávila, 20-22 marzo 2026

ANÁLISIS FILOLÓGICO Y LITERARIO DE LUCHA DEL ALMA CON DIOS

Ana María Díaz Martínez, cm

Este análisis filológico y literario pretende meternos en el texto y que descubramos lo que hay, mejor aún, dejar que Lucha se me descubra.

Forma

Para estudiar la forma, nos centraremos en el cuerpo del texto, formado por la Carta de un Director a una hija suya espiritual y por seis conferencias. La primera edición data de 1843, en Montauban y la segunda de 1869, en Barcelona. Destaca el descubrimiento reciente, por la hermana Dolores Jara, cm, de un texto de 1840 que podría ser la génesis de Lucha. con un posible antecedente anónimo de 1840. Aunque en la autoría del primero aparecen dos firmas, siendo la segunda del doctor D. José Caixal, podemos decir que prácticamente todo el texto es de Francisco Palau.

La obra mezcla varios géneros, entre ellos el epistolar, y varios modelos discursivos —el expositivo-argumentativo, el narrativo— junto con elementos dramáticos como el juicio simbólico ante la justicia divina. Su análisis léxico revela campos semánticos muy definidos: teológico-doctrinal, jurídico-forense, oración, afectivo-corporal, bélico-militar, etc. El vocabulario es programático y doctrinal, no es ornamental. Es un discurso conceptual más que narrativo, con muchos adjetivos polarizados.

Las palabras se agrupan en campos semánticos. Entre las redes semánticas que descubrimos en Lucha figuran:

-          Red semántica providencial: Dios -> ley -> obediencia -> recompensa-bendición

-          Red semántica del pecado y la ruptura del orden: pecado -> ruptura de la alianza -> corrupción moral -> abandono de Dios

-          Red semántica del castigo divino: pecado -> castigo -> sufrimiento colectivo

-          Red semántica del combate espiritual: religión -> lucha -> enemigos -> victoria

-          Red semántica de la salvación espiritual

-          Red simbólica bíblica: símbolo -> referencia -> función semántica.

o   Éxodo – Israel perseguido – analogía con España

o   Maná – Eucaristía – alimento espiritual

Al mismo tiempo, encontramos oposiciones semánticas, el bien divino frente al mal espiritual:

-          Polo positivo: Dios, Cristo, gracia, salvación, Iglesia.

-          Polo negativo: Satanás, demonios, pecado, condenación, sectas impías.

Lucha se encuadra en la literatura religiosa apologética del s. XIX, persigue un objetivo formativo y quiere enfatizar la experiencia interior de la persona, del alma, unida a los acontecimientos históricos y políticos. Hace una interpretación providencialista de la historia.

De la forma al fondo

El cuerpo principal está formado por la Carta del Director más seis conferencias, siendo su organización típica: exposición doctrinal, explicación teológica, ejemplificación y exhortación. La obra sigue un movimiento teológico ascendente que consiste en:

-             Comprender la crisis

-             Explicar sus causas

-             Mostrar los remedios

-             Practicar la oración

-             Combatir espiritualmente

-             Esperar la intervención divina.

En cuanto al tema y argumento, el tema central es la eficacia de la oración perseverante y el argumento, que solo puede superarse cualquier situación de desgracia mediante una lucha espiritual.

Los personajes van evolucionando a lo largo de la obra. Son simbólicos:

-             Teófila, el alma: representa al a humanidad creyente.

-             El Director: la razón teológica.

-             El Juez: la justicia divina.

-             María: la misericordia mediadora.

-             Satanás: la acusación del mal.

-             San Miguel: la victoria escatológica.

Teófila se transforma: al inicio está llena de desconcierto, es iluminada por el director y comprende que en el combate se ocupa de la intercesión aunque, en el momento de la victoria, lo atribuye totalmente a la intervención divina.

El director espiritual no se transforma, pues es la verdad teológica y, por tanto, permanece firme. Solo se retira cuando aparecen los demonios para dejar el protagonismo a Dios.

Juez divino: al final vence su paternidad misericordiosa y no el juicio ante lo que está pasando.

Jesús: no aparece como un personaje activo, sino que es el ausente siempre presente. Aparece bajo diversas imágenes: buen pastor, dormido en la barca…

María: pasa de ser intercesora a agente activo de la victoria espiritual.

La Iglesia: es la tercera palabra que sale más veces. Desde su primera obra, Iglesia es esencial para Francisco Palau.

Conclusiones y retos pastorales

Retos pastorales

1)           Secularización que se transforma.

En Lucha se interpreta como abandono de la fe. En nuestro tiempo, Europa occidental, hay un descenso de la práctica religiosa. El repunte actual, ¿conlleva una vida espiritual comprometida? Cómo sostener una religiosidad que nos lleve a un compromiso.

2)           Identidad cristiana en minoría. Seguimos siendo minoría. P. Palau habla de un pequeño rebaño fiel que sostiene a la Iglesia. No cuenta tanto el número sino la autenticidad y profundidad de nuestra vida. Cómo sostener una espiritualidad cuando tenemos tanto en contra en el mundo.

3)           La oración como práctica eclesial. Detecto que hay pocos itinerarios profundos de oración; faltan acompañantes que ayuden a vivir una oración honda y comprometida. ¿Seremos capaces de dar la respuesta de oración a nuestra sociedad e Iglesia?

4)           Sufrimiento eclesial. La Iglesia somos todos. ¿Hasta qué punto el dolor del mundo y de la Iglesia me afecta? Porque si no sufro, no puedo responder.

Consideraciones finales: Lucha parece un libro de combate, pero me parece que es otra cosa. Más bien es Cristo el que nos hiere el corazón y nos invita a comprometernos. A través de la oración, Dios nos transforma por dentro porque quiere hacernos participar de su voluntad de amor y fraternidad para todos. El libro habla de la sobreabundancia del amor de Cristo, que no solo nos salva, sino que quiere que colaboremos en su misma obra de misericordia y redención.



Cátedra Francisco Palau 2026: Contexto histórico de "Lucha del alma con Dios" y su proyección actual - Gregorio Ponce

XVI Cátedra Francisco Palau: La oración. Don y tarea. "Lucha del Alma con Dios"

CITeS-Universidad de la Mística, Ávila, 20-22 marzo 2026

CONTEXTO HISTÓRICO DE LUCHA DEL ALMA CON DIOS Y SU PROYECCIÓN ACTUAL

Gregorio Ponce

La vida del Padre Francisco Palau (18111872) se desarrolla en uno de los periodos más convulsos de la historia de España. Nacido en plena Guerra de la Independencia y marcado por las tensiones entre absolutistas y liberales, Palau crece en un país dividido, sacudido por guerras carlistas, epidemias, revoluciones y un anticlericalismo creciente que estallará con fuerza en 1835.

Ese año, unos disturbios en Barcelona arrasan y queman varios conventos, entre ellos el de los carmelitas descalzos donde Palau vivía. Obligado a exclaustrarse, sin hábito ni comunidad, se ve obligado a huir y es ordenado sacerdote en Barbastro, por orden de su superior provincial. Alterna el ministerio parroquial con la vida eremítica en una cueva de su pueblo natal, donde acudía mucha gente a confesarse, hasta que las sospechas del gobierno lo empujan al exilio en Francia.

Es en ese contexto —entre 1840 y 1851— cuando escribe Lucha del alma con Dios, una obra publicada en Montauban en 1842 y nacida del silencio, la soledad y la persecución. Más que un tratado, es un diálogo interior, un combate espiritual contra las fuerzas que él sentía que estaban destruyendo a la Iglesia en España. Toda Europa vive entonces las sucesivas oleadas revolucionarias y el debate sobre el papel de la Iglesia en la sociedad moderna.

De vuelta a Barcelona, funda la Escuela de la Virtud, una catequesis para adultos con dimensión formativa religiosa y social, que el gobierno liberal percibe como una amenaza política. Acusado falsamente de instigar huelgas obreras, es desterrado a Ibiza en 1854 y se retira a Es Cubells y al islote del Vedrá. Allí, su espíritu, lejos de romperse, se eleva Su vida y escritos se unen en una dirección: el amor a la Iglesia, el servicio de Dios y de los hermanos. Declarado inocente, se traslada a Menorca y funda una orden terciaria de hermanas y hermanos.

Le toca uno de los momentos más difíciles para la fe en España. En lugar de abatirse, transformó su destierro en tiempo de fecundidad. Lucha del alma con Dios es el testimonio de que, incluso cuando te quitan todo lo externo, nadie puede arrebatarte la libertad interior de amar y servir. Su vida se entiende como respuesta a esa historia: uniendo vida contemplativa y misión.

Hoy su mensaje sigue interpelándonos a luchar por despertar un amanecer de esperanza: comprometiéndonos con los problemas de nuestro tiempo, complicándonos la vida por los demás —especialmente los más vulnerables—, a ser personas orantes al servicio de las personas —generosos, empáticos, respetuosos—, a vivir en plenitud. Parafraseando a San Juan de la Cruz, Dios conduce el alma por caminos que no entiende para aprenda a amarlo sin condiciones. Dios nos invita a servir sin condiciones, a amar en la incomodidad, a la entrega total... El Padre Palau nos inspira a ello.





viernes, 20 de marzo de 2026

Cátedra Francisco Palau 2026: saludo y presentación

XVI Cátedra Francisco Palau, CITeS-Universidad de la Mística, Ávila, 20-22 marzo 2026

La oración. Don y tarea. "Lucha del Alma con Dios"

El viernes por la tarde, el director del CITeS-Universidad de la Mística, Jerzy Nawojowski, ocd, da la bienvenida a todos los participantes en la cátedra, que este año se dedica a estudiar la obra del Padre Palau titulada Lucha del alma con Dios, y lo hace --señala-- desde una perspectiva interdisciplinar, con rigor. Leer sus escritos nos permite escuchar su voz sin prisas, descubrir su sentido profundo; es entrar en un camino interior. Somos buscadores que nos reunimos para escuchar juntos una Voz, con mayúsculas, que habla a cada uno de nosotros: eso ya es oración. Iniciamos la cátedra convencidos de que estudiar sus escritos es entrar en la fuente de la espiritualidad palautiana y dejarnos transformar por ella.

A continuación, la hermana Gemma Martín, cm, superiora provincial de las carmelitas misioneras, provincia "Mater Carmeli" Europa, saluda y da las gracias al padre Jurek y a todo el equipo del CITeS, al equipo de la Cátedra, los ponentes, hermanos y hermanas que participan presencialmente y desde diferentes lugares, con una mención especial a la hermana Pilar Munill, cuya presencia y cercanía en este camino palautiano destaca, y a la que encomendamos con afecto.

Subraya que iniciamos este encuentro el 20 marzo, aniversario del fallecimiento del Padre Palau, en torno a la obra Lucha del alma con Dios, que nos guía en los caminos del encuentro con Dios. Expresa su deseo de que esta cátedra sea una escuela de contemplación activa, donde los presentes y los participantes online tengamos en cuenta que la oración no nos aparta del mundo, sino que nos impulsa a servirlo con el impulso del amor misericordioso. No olvidemos que la oración alcanza todo lo que cree y espera.

Seguidamente, la hermana Lola Jara, cm, da la bienvenida en nombre del equipo de la Cátedra y nos introduce en el sentido de la obra que vamos a analizar este fin de semana: más que un tratado, es una puerta para comprender el corazón orante de Francisco Palau. La oración como don y tarea nos remite, primero, a la precedencia de la gracia; segundo, a la disposición y apertura a la transformación. No es mera coincidencia que estemos en el año jubilar de San Juan de la Cruz; la espiritualidad palautiana recibe elementos de la tradición carmelitana adaptándola a la realidad de su tiempo.

Finalmente, agradece la disponibilidad de quienes harán posible este encuentro y el trabajo discreto de los que han colaborado en la organización y logística. Da las gracias al Consejo Provincial, especialmente a la hermana Gemma, y a las comunidades que, con su apoyo y confianza, sostienen la continuidad. Tras un recuerdo al padre Luis Javier Fernández Frontela, que nos dejó hace poco y cuyas aportaciones enriquecieron a cátedras anteriores, declara inaugurada la XVI edición de la Cátedra Francisco Palau.