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domingo, 20 de marzo de 2011

Primer Congreso Internacional Palautiano: Mística y Misión

El día 17 de marzo hemos comenzado el Primer Congreso Palautiano en Ávila, organizado por la Cátedra FRANCISCO PALAU, Carmelitas Misioneras.

Mª José Mariño CM fue la encargada de hacer el saludo inicial a todos los congresistas.

La conferencia inaugural fue pronunciada por D. Juan de Dios Martín Velasco: "La mística dinamizadora de la misión", hizo un breve esbozo histórico para dejar claro desde el primer momento, que no se puede dar una mística sin misión, ni una misión sin mística, aunque este binomio siempre está rodeado de tensiones aún no resueltas.

La mañana del viernes, 18 de marzo, ha comenzado con un recorrido bíblico por los profetas, para descubrir las características del "enviado". Dolores Aleixandre rscj., con su Conferencia: “Características del enviado en el Antiguo Testamento”, ha conseguido introducirnos vivencialmente en “el texto bíblico”, descubriéndonos la cercanía de Dios que no se cansa de llamarnos, animarnos y de confiar en nosotros para seguir anunciando su Reino.

El segundo momento fue un recorrido por el carisma carmelitano desde la doctrina de San Juan de la Cruz y Santa Teresa. Francisco Brandle, ocd, con el tema: “La dimensión apostólica de la mística sanjuanista”, mostró que la vida humana tiene su fundamento en Dios, en la encarnación de Cristo, el Enviado del Padre. Viviendo en amistad con Él recibimos el envío al mundo. Secundino Castro, ocd, con el tema: “La dimensión apostólica de la mística teresiana”, nos trasladó a la experiencia de Teresa, lo hizo a través de: Vida, Camino y Moradas. En la medida en que la Santa se va identificando con Cristo se siente urgida a trasmitir su experiencia, como los discípulos, después del encuentro con el Resucitado. Una vez más comprobamos que mística y misión van de la mano.

La tarde de este día, Daniel Izuzquiza Regalado, sj. Nos introdujo en “La frontera de la exclusión, un reto para la experiencia mística”, partió de los aportes desde la nueva mística renano-flamenca. Marcó un itinerario con los cinco sentidos: Más amplio, más profundo, más afuera, más abajo, más sutil. Para ubicarnos, acompañar, servir, defender, celebrar. Para realizar este itinerario nos invitó a sumergirnos en la Trinidad Misericordiosa.

La segunda parte de la tarde, D. Santiago Del Cura Elena, con el tema: “Signos de los tiempos y mística: Presencia en la historia del Espíritu Creador y Recreador”, delineó el recorrido histórico de este término incidiendo en el Vaticano II. Reafirmó la idea de que la experiencia mística de los cristianos es el lugar teológico para discernir los signos de los tiempos. La fuerza del Espíritu Santo es capaz de ayudarnos a percibir algo nuevo y nos ayuda a ver dónde se recrea o se revitaliza algo ya creado.

Termina la jornada escuchando y gozando el Concierto: “Canciones para mirar el mundo y vernos por dentro”, a cargo de Luis Guitarra.

El sábado, 19 de marzo, Rosaura Rodrigo Sentís, hj, en su Conferencia: “Nuevas formas de vida contemplativa en la Iglesia”, nos expresa su experiencia como hermanita de Jesús. Su vida sólo se sustenta desde la mística, desde la experiencia de Jesús de Nazaret. Vivir la experiencia de Dios sin separarla de la vida, en el “corazón del mundo”.
Seguidamente, Carmen Sara Floriano Pardal, partiendo de la bienaventuranza de Mt 5,8 “Dichosos los limpios de corazón porque ellos verán a Dios”, nos introdujo de forma plástica y vivencial en el mundo de la contemplación y la emoción, con la Conferencia: “Contemplación y realidades simbólicas: las emociones”. Necesitamos ser limpios de corazón emocionalmente. Mirarnos limpiamente como nos emocionamos y encontrar a Dios en esas emociones. Jesús vive intensamente desde las entrañas, convirtiendo así las emociones en lugar sagrado de encuentro con Él y con los hombres y mujeres. Finaliza la mañana con el Taller sobre: “Contemplación y realidades simbólicas”, por Carmen Sara Floriano Pardal y Luis Guitarra. Nos invitan a Contemplar y compartir algunas emociones. No hay persona sin emociones, y Dios cuenta con todas ellas para llevar adelante su plan: no se nos llama a suprimirlas ni a reprimirlas, sino a incorporarlas para el Reino.

Ma. Dolores Jara, cm, con la Conferencia: “La dimensión apostólica de la contemplación palautiana”, y Ma Carmen Díez, cm, con la Conferencia: “La comunión: fuente de mística y solidaridad en Francisco Palau”, han destacado que la oración palautiana siempre tiene una dimensión misionera: Contemplar a Cristo es mirarle en su Cuerpo, que es la Iglesia, llagado, crucificado, indigente, perseguido…
La Iglesia, Misterio de Comunión, es la experiencia fundante de Francisco Palau, el eje de su vida. En la comunión se realiza la unión con Dios y el servicio a los prójimos.

El domingo, 20 de marzo, último día del Congreso, Ma José Mariño, presentó su Conferencia: “La Iglesia Cuerpo de Cristo, centro de contemplación y servicio”, como una forma de acercarnos al Misterio de Cristo.
Esto implica entrar en un dinamismo de misión. Todo viene de la Gracia, de Cristo nuestra Cabeza. Todo lo creado está llamado a ser Cuerpo de Cristo en clave de esperanza. En la Eucaristía, que nos hace Iglesia, encontramos a Cristo de manera suprema, Don suyo y ofrenda de la Esposa, nuestra entrega.
Porque Él es Cuerpo entregado para la vida del mundo. Sólo en el amor al prójimo somos Cuerpo de Cristo.
 

La Mesa redonda con los ponentes: Francisco Brandle, Secundino Castro, Carmen Sara Floriano, Rosaura Rodrigo, Daniel Izuzquiza, Ma Dolores Jara. Respondieron a la pregunta: “La realidad despertador de la mirada contemplativa”. Francisco Brandle, Secundino Castro y Ma Dolores Jara expresan la experiencia centrándose en San Juan de la Cruz, Santa Teresa de Jesús y Francisco Palau. Rosaura Rodrigo y Daniel Izuzquiza lo hacen partiendo de realidades apostólicas experimentadas por ellos. Carmen Sara Floriano nos señala dos aspectos que destacan en nuestro mundo actual.
Pablo Tirado, osa, es el último ponente y clausura el Congreso.

Gracia Navarro, cm, pone fin al Congreso con las PALABRAS DE DESPEDIDA
Congresistas y amigos todos: Llega el momento de poner punto final a estos tres días de Congreso, tan significativos, tan intensos y - creo yo, que también - tan gozosos. El Bicentenario del nacimiento de Francisco Palau nos ha dado la bendita ocasión de hacer estos días una hermosa experiencia de Iglesia desde la Cátedra del P.Palau con la reflexión, el saber y la comunicación.
Francisco Palau no es para nosotros un personaje del pasado, sino una presencia en el hoy de nuestras vidas y de nuestra historia.
Las ponencias nos han ayudado a comprender que vamos caminando hacia formas de mística realizadas en el interior de la vida más cotidiana, algo que en realidad no es tan nuevo, porque ya los profetas vivían la experiencia de Dios en relación con los acontecimientos de la vida, lo mismo que Santa Teresa y San Juan de la Cruz, tan misioneros como místicos. Liberados  de sí y con la
compañía de  Cristo.
Tal vez la forma de experiencia de Dios más frecuente en nuestros días sea aquella que tiene lugar no en momentos privilegiados, sino en el discurrir de lo cotidiano.
Realizar la experiencia de Dios, no es entrar en contacto directo con un Dios que esté frente a mí, sino más bien vivir todo lo que uno vive a la luz de Dios y a la sombra de su presencia, como nos dijo Juan Martín Velasco, vivir la vida divinamente. Francisco Palau, en su experiencia eclesial: Dios y los prójimos en unidad,  va en esta dirección.
El Congreso ha podido cumplir sus objetivos con creces. Todos conocemos algo mejor lo que significa la mística dinamizadora de la misión, y el camino recorrido por el Beato Palau. Desde nuestras responsabilidades haremos partícipes de la experiencia a muchos. Es un claro testimonio de que la Iglesia que, está atravesando una crisis tan profunda, ¿crisis de Iglesia, crisis de Dios? ya no se arregla con soluciones superficiales. A la crisis de Dios se responde con la pasión por Dios, como Jesús, el hombre apasionado. Ojalá  nos sumerjamos en la Trinidad misericordiosa
con el deseo de ser un bálsamo para tantas llagas de nuestro mundo. Ojalá ampliemos nuestra mirada y pongamos en marcha el sentido del oído para descubrir que todo lo que es verdadero, venga de quien venga, proviene del Espíritu Santo. Sin dejar de lado el terreno común de la contemplación y las emociones, aprender de los cuentos, compartir la música y los sentimientos. 
Las metas propuestas se han logrado. Antes de decirnos adiós, constituye una grata obligación dar muy particularmente las gracias a todos los que han hecho posible que hayamos disfrutado de este Congreso, del que tantos frutos se seguirán, con la gracia de Dios. No nos queda más que agradecer a conferenciantes y congresistas el interés suscitado y la participación. Gracias, a los ponentes, que nos han deleitado con su mucho saber y buen hacer. Gracias por vuestra numerosa, cualificada, laboriosa y alegre presencia.
Nos vamos llenos de alegría pero con la esperanza de seguir ahondando y haciendo camino desde la Cátedra del P.Palau que prosigue cada año con nuevos temas interesantes y nuevas reflexiones. Queda mucho por hacer y retos que superar.  Gracias también al Consejo provincial de las Carmelitas Misioneras por su apoyo incondicional, a la comunidad del Cites y colaboradores y a esta confortable casa que nos ha acogido. Gracias en definitiva, a Dios, nuestro Señor. Queda
clausurado  el Congreso: Mística y Misión. Que la Virgen os acompañe en vuestros viajes. 
 

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